Hubo un tiempo en el que Australia fue el contrapunto. El segundo poder que amenazaba el yugo yankee. Australia era la tercera cuna del tenis, tras Inglaterra por tradición y Estados Unidos por jugadores. De hecho, cuentan con la friolera de 28 Copas Davis. Los oceánicos han sido siempre el adalid de los cañoneros, de los jugadores de red, de la clase, el toque, el tenis de salón.
Cuando el tenis comenzó, ellos ya estaban allí. Nombres que para los jóvenes y los no jóvenes sólo se identifican con una foto en blanco y negro. Arthur O'Hara Wood. Anthony Wilding. James Anderson. Fíjense si hace tiempo, que el Open de Australia era el de Australasia. Pero ellos ya estaban allí. Ahora, en cambio, están clasificados como décimoquintos en la Clasificación Mundial. Sólo dos jugadores australianos están en el Top 100: Bernard Tomic (34) y Mathew Ebden (85). Quién les ha visto y quién les ve.
