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viernes, 2 de marzo de 2012

La prueba del Djoker

¿Podrá Nole con la presión los próximos
 meses?
Se acabaron las suposiciones, las opiniones, las apuestas. Ha llegado el momento de demostrar. De poner la carne en el asador. Desde hace un año, es obvio, el tenis pertenece a Serbia. La eclosión de Djokovic no ha admitido réplica. Los más tradicionalistas, los más conservadores, han ido poniendo objeciones que el de Belgrado se ha encargado de ir derribando sin contemplaciones, una tras otra. Hasta hoy, todos hemos mantenido la esperanza de que el serbio se desinfle, de que Nadal, como tantas otras veces, vuelva. De que la clase de Federer le transporte de nuevo a las mieles del número uno. 

lunes, 30 de enero de 2012

Un paso adelante



Nadal ha adelantado su posición para jugar casi dentro de la
pista. Foto: lainformación.com
No edulcoremos la derrota. No le robemos al deporte su parte más bonita: la competición. La derrota siempre duele, suceda como suceda. La derrota es, siempre, un fracaso. Lo es porque todo enfrentamiento de capacidades tiene como objetivo demostrar que se domina un arte mejor que otro u otros. La razón de ser del deporte es la competitividad, el deseo de superar obstáculos y barreras, se identifiquen estos con adversarios o con nuestros propios límites. Por lo tanto, los únicos deportistas que han triunfado en el Australian Open han sido Novak Djokovic y Victoria Azarenka. 

Sin embargo, toda derrota y toda victoria (de hecho, todo enfrentamiento competitivo) poseen una intrahistoria, un cúmulo de circunstancias que la rodean, le dan sentido y definen su guión. En esta ocasión, es en esa intrahistoria en la que nos basamos todos para acabar dando por bueno un resultado adverso. 

viernes, 27 de enero de 2012

El Cagómetro se dispara


Rafael Nadal jugará el final del Australian Open frente a Novak Djokovic. Bien. Era lo esperado. Si hubiéramos tenido que apostar en una de esas celebérrimas páginas Web, nos lo habríamos jugado todos a esa final. Federer y Murray eran las alternativas, pero con la boca pequeña. Dentro de este Fantastic Four, sólo amenazado de lejos y tenumente, como un susurro, por David Ferrer, existe también una jerarquía. Desde principio del año pasado, el liderazgo de Nole es indiscutible. Rafa Nadal, nuestro héroe de novela de caballerías, es su escudero. Como tal, cuando juega frente a él, en los últimos tiempos, tiende a bajar la cabeza y limitarse a capitular ante un rival superior.

viernes, 17 de junio de 2011

¿Cómo llegan los favoritos a Wimbledon?



Tal vez en otras circunstancias, los jugadores con más probabilidades de ganar dentro de algo más de dos semanas fueran muchos. Podríamos incluir a Roddick, que es un experto en esta superficie. O a Murray, que viene pletórico después de imponerse en Queen's ante su público por segunda vez. Incluso podríamos jugárnosla a una sorpresa como la del año pasado de Berdych. Ahí la lista de candidatos es amplia: Soderling, Del Potro, Ferrer... incluso Mohammed Ali (léase Tsonga), que ha realizado también un buen torneo en Queen's y parece estar en buena forma. Tal vez.

¿Quién ganará la ansiada copa este año? 

jueves, 16 de junio de 2011

Silence please. This is Wimbledon



Llega el torneo más peculiar del año. El de los tenistas vestidos de blanco. El de las fresas con nata. El de los postes de la red marrones y clásicos. El de la hierba. El de la aristocracia británica. Es el torneo que todos quieren ganar, el que respira historia y tradición por los cuatro costados. Es Wimbledon, y aquí se juega tenis de etiqueta.

miércoles, 15 de junio de 2011

Leyendas para siempre




El deporte es básicamente, competitividad. El objetivo es ganar, vencer, superar al otro. Jugar bien, arrastrar masas, ganar dinero, encandilar, marcar época… todo eso, al final, son complementos. Extras. El objetivo último, el principio del deporte es ganar. Para mí, las rivalidades, a lo largo de la historia, son lo que han alimentado este espíritu. El Barça y el Madrid, los Celtics y los Lakers, River y Boca, Pelé y Maradona, Senna y Prost, Mohammed Ali y Joe Frazier, Borg y McEnroe…

viernes, 14 de enero de 2011

¿Cómo llegan los favoritos a Australia?


Nadal Federer Australia Australian open 2009

Es un decir, porque muchos ya están en Australia, jugando en Sidney o en Auckland, Nueva Zelanda. Pero vamos a plantearnos cómo llegan a las antípodas los jugadores que, a priori, optan a alzarse con el primer Grand Slam de la temporada.

Rafael Nadal australian open australia grand slam


Número 1 del ránking ATP. Con eso debería quedar todo dicho, pero Rafa es tan grande que supera semejante descripción. El de Manacor llega a Australia con la vitola de mejor jugador del mundo, sin la necesidad de alzarse con el título para demostrar nada. 2010 le cogió con la ansiedad de vencer tras 9 meses de sequía y sus caídas en Wimbledon y Roland Garros. En 2011, la historia cambia. Rafa ha entrado en la leyenda tras la mejor temporada de su historia. Ha ganado los 4 grandes y está asentado en la clasificación mundial. Nadie pone en duda su reinado y cada torneo es una oportunidad, no una necesidad. Ahora bien, que Nadal no tenga la necesidad de ganar, no quiere decir que no lo ambicione. Puede ganar los cuatro grandes consecutivamente, aunque no sea en un año natural. Ha bajado un poco el nivel de su servicio, que asombró al mundo en el US Open, en este inicio de temporada. En Doha, no pasó de semifinales. Quiere demostrar que su paréntesis en París-Bércy todavía se nota en sus rodillas. Y sin embargo, para él, en Australia comienza la temporada. El año pasado, triunfó sobre la arcilla francesa, la hierba londinense y el DecoTurf neoyorquino. Ahora quiere, por supuesto, comenzar el año ganando sobre el Plexicushion


roger federer grand slam austrlia australian open

Desde el comienzo de la gira americana, lleva una espectacular marca de 40-4. Aquel Federer dubitativo, cuesta abajo y con un revés vulnerable ha muerto. Paul Annacone ha revivido la bestia, el bicho, que diría Manolo Lama, flamante nuevo locutor de la Cope. Le ha renovado la técnica, el desplazamiento por la pista y, sobre todo, le ha insuflado nuevas ganas de jugar, nuevos motivos por los que esforzarse. Federer es, técnicamente, uno de los mejores jugadores de la historia del tenis. Si tiene la cabeza bien amueblada y las ganas suficientes, es el mayor rival de Nadal para este torneo y para todos. La leyenda de sus enfrentamientos está ávida de una nueva reedición. Lo del Máster sólo fue un aperitivo, porque hace demasiado tiempo (va a hacer dos temporadas) que no vemos una final de Grand Slam entre ambos. Todos tenemos en la retina la final en la que Rafa hizo llorar a Roger. Y queremos más. Ahora, Federer es mucho más agresivo, más directo. Realizó un final de temporada perfecto y ha comenzado igual que terminó: ganando. Roger defiende el título del año pasado, la única final de GS a la que llegó y su único título grande junto al Máster. Y quiere revalidar su corona. 


Novak Djockovic Davis Cup grand slam australia australian open

El serbio protagonizó un gran final de temporada, que no repercutió en el ránking. Fue el gran artífice del triunfo de su país en la Copa Davis, llevando al equipo en volandas hacia su primer entorchado. Es un acicate para Nadal y para todos sobre cemento. Agresivo, rápido, plano, duro... su estilo es perfecto para superficies como la australiana. Hace tiempo que no saborea las mieles del éxito en una competición individual y quiere cambiar ese hecho. Le tiene ganado el head-to-head en cemento a Nadal y, además, llega con confianza tras recibir el apoyo de todo su país en la Copa Davis. 'Nole' siempre es peligroso, pero más cuando los rivales pueden estar fuera de ritmo y sobre una superficie como el cemento. Es el tercer jugador en liza.


Andy Murray grand slam austrlia australian open

74 años. Eso es lo que lleva un británico sin alzar un 'Major'. Nadal y Federer le arrebataron 'sus' trofeos. En las islas están ansiosos por ver a un jugador patrio triunfar tras tantos años. Y han depositado todas sus esperanzas en este escocés, toda una celebridad en Gran Bretaña. Si Nadal es la imagen de la tranquilidad y la ambición, Murray es el de la necesidad, el de la ansiedad. Es el número cuatro o cinco del mundo (actualmente el 5, pero se viene alternando en cortos períodos de tiempo con Soderling), pero carece del gran resultado que provoca que el tenista entre en la historia. Puede que Murray lo que necesite es alejarse de la presión anglosajona, y para eso Australia le viene como anillo al dedo. Acusado de un tenis ultradefensivo, busca reivindicarse y levantar su primer Grand Slam.


Robin Soderling grand slam australia australian open

Flamante (de nuevo) número cuatro del mundo. Reafirmado en su seguridad y su fuerza mental tras sus triunfos en París-Bércy y, hace nada, en Brisbane sobre Roddick. Es el aspirante, el quinto elemento, el jugador que busca internarse definitivamente en la terna de los 'Fantastic Four'. Es la temporada, o ha de serlo, de su consolidación. Y la ha comenzado ganando, lo que da mucha confianza. El sueco tiene una maza por brazo derecho, que machaca a sus rivales, especialmente en una superficie como el cemento. Además, su primer triunfo en este suelo y al aire libre le ha dado confianza. Ha demostrado que en las grandes citas se crece, que los Grand Slams y los Masters son su territorio. Y ahora comienza el primero del año como cuarto favorito...



Mañana, los candidatos a derrocar a estos favoritos.


lunes, 22 de noviembre de 2010

Nadal gana el mejor partido en lo que va de torneo

Épico, guerrero, luchador, roca, fuerza: Rafa Nadal. Ese es el resumen de su partido. Pero vayamos por partes.

El primer encuentro del día enfrentó a dos de los jugadores del grupo de Nadal: Tomas Berdych, sexto sembrado, y Novak Djokovic, tercer sembrado.


No tuvo mucha historia la primera disputa tenística del día. 'Nole' pasó por encima del checo como quien barre la puerta de su casa. El debutante pagó sus nervios y no pudo asentarse sobre el cemento del O2 Arena. Es más, parecía con más ganas de largarse de la pista que de jugar el partido nada más saltar a ella. Se le hizo grande el torneo. A ver sí se serena para subirse a las barbas de Roddick un poquito, y no de Nadal.

En todo caso, al serbio le salieron las cosas redondas. Victoria rápida, con la tercera marcha nada más, partido corto y fuerzas administradas para la Davis. 6-3 y 6-3 para Djoko y a casita a descansar.

En el otro partido del grupo, el que acaba de finalizar, todo lo contrario. Hubo que llegar al tercer set para dirimir al campeón.

Andy Roddick comenzó sacando de la pista a Rafa con sus misiles. Su saque es peligrosísimo en el cemento londinense. La bola se acelera muchísimo y Roddick se adapta perfectamente a esta superficie. Le pasó por encima al manacorí. Pero, le pese a quien le pese, Rafa es demasiado Rafa.

Con una pista en contra, un juego que no le beneficia y menos ritmo de competición que su rival, pudo levantarse. El segundo set empezó mal para él. Roddick le volvió a romper el servicio y parecía que el encuentro tenía poca historia. Sin embargo, Nadal no pierde ningún enfrentamiento hasta la última bola. Y hoy lo ha demostrado con creces. Cogió la manija del partido y se hizo con él otra vez. Devolvió el break, gritó su "¡Vamos Rafa!" (cada vez menos corriente, y cómo lo echábamos de menos) y se fue a por el partido. Forzó el tie-break en el segundo set a base de correr y correr y correr y aguantar las embestidas y los saques de Roddick. Y, a pesar de que también empezó mal en el Tie-Break, es harto complicado ganarle en estas ocasiones. Se hizo con la muerte súbita con un juego excelso y se dispuso para el tercer set.

Un tercer set igualado, pero en el que Rafa ya encaraba el partido de otra manera. Como a él le gusta, con el viento de cara y la confianza de su parte. Después de haber superado una situación adversa, el español venía crecido, logrando puntos de bella factura. No tardó en romper el saque de su rival, Roddick, que no sabía cómo ganarle los tantos. Cada vez tenía que arriesgar más, porque Nadal estaba omnipresente y llegaba a todo. Y esa es la causa de la pérdida de seguridad de Roddick y la bajada de sus porcentajes en sus servicios y sus winners. Al tener que jugar al límite para conseguir cada punto, es más fácil fallar. Roddick lo sabía, y era su losa. Nadal lo sabía, y eso le espoleaba: tenía todo a favor.

Así las cosas, se plantó Nadal con 5-3 y saque de Roddick. El estadounidense pudo hacer el juego sin muchas dificultades. Y, al juego siguiente, 5-4 y saque para Nadal, la hora de cerrar el partido.


Un juego que se hizo largo para Nadal, un juego para conseguir su primer partido en la Copa Masters en Londres. Le costó, pero ahí está. 3-6 7-6 y 6-4.  Nadal ha conseguido una victoria trabajada. Un partido que se le complicó en el primer set. Pero Rafa es mucho Rafa, es el número uno y le gusta demostrarlo. Se agarró a la pista y pudo vencer al número 8 del mundo, lo que le sirve para afianzar su juego, ganar confianza y mandar un aviso a navegantes: El primero ha caído.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Fin de la primera jornada


Terminó la primera jornada de las Barclays ATP World Tour Finals. Pocas sorpresas.

Murray, llevado en volandas por su público, con un tenis directo y vistoso, pudo imponerse sin mayores dificultades a un mermado Robin Soderling, que acusó los nervios del debut y perdió en un rápido 6-2 y 6-4, en tan sólo 80 minutos de juego.

Por su parte, Federer saltó al O2 Arena dispuesto a finiquitar por la vía rápida a David Ferrer. El de Jávea fue una sombre de sí mismo durante el primer set, lo que es especialmente dañino para sus opciones de clasificación, mucho más que la derrota en sí (aquí cuentan los sets y los juegos ganados). Sin embargo, Federer no supo, por un lado, cerrar el partido en el segundo. Por el otro lado, 'Gladiator' por fin mostró en los instantes finales del partido la rabia y el juego que le deben permitir hacer algo de valor en este torneo. Hoy hemos visto dos jugadores distintos. Uno pasota y desesperado, otro rabioso y luchador. En caliente se precipitó e incluso llegó a romper la raqueta, pero eso no es del todo malo. Al menos demuestra que lucha por el partido. A Federer le costó sudor hacerse con el segundo set, y es lo que tiene que conseguir Ferrer en los dos partidos que le restan. Puede que haya perdido la primera batalla pero, al menos, el segundo set le ha hecho vislumbrar el camino para ganar la guerra.




La mayor lectura de este partido y de esta primera ronda es que, si mantiene el nivel mostrado en el primer set, Federer da auténtico miedo. Sin embargo, en el segundo set ha vuelto a ser ese jugador errático, gris, frío y desconcentrado que cree tener el partido en sus manos. Le ha costado cerrar el partido y ese ha sido el factor que ha permitido a Ferrer estar a punto de hacerse con la segunda manga (podría haberlo hecho de haber estado un poco más centrado).

Esta primera jornada, la del Grupo A, nos ha dejado con ganas de más. Con ganas de ver si Roddick, Nadal, 'Nole y Berdych pueden ofrecer algo más. Los dos últimos son una incógnita. De los dos primeros, es seguro saber que van a protagonizar uno de los mejores partidos del torneos. Señores, esto sólo acaba de empezar...

viernes, 19 de noviembre de 2010

¿Cómo llegan los protagonistas a Londres? Parte II

Continuamos con la serie de análisis de los protagonistas que, estos próximos días, saltarán a la cancha en el O2 de Londres para deleite del público.

En esta entrada, hablaremos del número 3 y del número 4 del mundo.


'Nole' o 'Djoko', como prefiera el lector, es el eterno aspirante. El personaje con el que nadie cuenta pero con el que siempre hay que contar. Sin hacer mucho ruido siempre está tan sólo un escalón por debajo de Rafa Nadal y de Roger Federer y, puntualmente, por encima en la clasificación. Sólo esto ya sirve como excepcional tarjeta de presentación.

El serbio es una persona amable, bromista y afable, que cae bien prácticamente a todos y que anima el circuito con sus imitaciones y sus shows mediáticos. Sin embargo, dentro de la pista es todo lo contrario. No serio, pero sí agresivo, un jugador potente, con golpes rápidos, que martillean al rival y le hacen correr. La bola le corre una barbaridad y sus golpes de ataque son, probablemente, los mejores del mundo. Cuando está en racha y le sale todo de cara, es imposible vencer a Novak Djokovic. Afortunadamente para los españoles y desafortunadamente para él, no siempre es así, y suele alternar su gran juego con fases de mayor apatía y menor seguridad que, ante grandes jugadores como Nadal o Federer, le dificultan alzarse con los partidos. Todo esto, está claro, dentro de su excepcional nivel, no alcanzable más que para 3 ó 4 jugadores del mundo.

Comenzó la temporada con unos cuartos de final en Australia, que le permitieron ascender al segundo escalafón del Ránking ATP. Siguió obteniendo buenos resultados en el inicio de temporada: semifinales de Rotterdam, campeón en Dubai, torneo que, según sus mismas palabras, le imbuyó una gran dosis de confianza. Sin embargo, a lo largo de los meses lo lastró su falta de regularidad, como por ejemplo en Miami, donde cayó en segunda ronda con Olivier Rochus.

Su temporada de tierra no fue especialmente brillante, pero tampoco fue mala: semis en Montecarlo y cuartos en Roma (las dos veces perdió con Fernando Verdasco). Después, unas alergias le retiraron de Belgrado y le impidieron comparecer en Madrid. Y la semana siguiente, en Roland Garros, el sorprendente Melzer, que fue la revelación del torneo, le apeó en cuartos de final.

Tampoco la época de la hierba le fue muy propicia, ya que en Queen's cayó en tercera ronda. Sin embargo, consiguió defender los puntos que le habían dado el pasado año sus semifinales en Wimbledon, un grandísimo apoyo en esos momentos.

A pesar de ayudar a Serbia a llegar a sus primeras semifinales de la Davis Cup y de llegar a semifinales en Toronto, las recuperaciones primero de Nadal y luego de Federer le relegaron, de nuevo, al tercer puesto de la clasificación mundial, donde parece destinado desde siempre por culpa de estos dos titanes.

Su final de curso ha sido notable. Destacaré especialmente la final que alcanzó en el US Open tras un brillantísimo torneo y una memorable semifinal frente a Roger Federer. No pudo con Nadal, tal vez porque fue ya demasiado, tal vez por cansancio o porque Nadal estaba lanzado hacia su Grand Slam. Sin embargo, fue un gran resultado y recuperó el número 2 del ránking ATP y continuó su gran segunda parte de temporada imponiéndose a David Ferrer en la final de Beijing, ganando su decimoctavo título ATP. Después de eso, semifinales de Shanghai y final en Basilea, cayendo en ambas con Roger Federer, quien a la postre le arrebató de nuevo el número 2 del mundo en su lucha particular. Tampoco en París brilló especialmente, pero llega dosificado a una de sus superficies favoritas, a una pista que le favorece y a un torneo que ya ha ganado. Novak Djokovic siempre es una alternativa al título, y tiene entre ceja y ceja el objetivo de recuperar el número 2 del mundo, para poder asaltar el trono de Nadal. Veremos si acaba consiguiéndolo. Tenis tiene para ello.


Robin Soderling ha dado, por fin, el paso adelante que todos esperábamos que diera. Por tenis, por confianza y por cómo llega, es el principal peligro y la alternativa a 'los tres mosqueteros', a los tres primeros del ránking.

Ha ganado 'sólo' dos títulos este año: Rotterdam y el obtenido la semana pasada, París.
Sin embargo, su gran baza ha sido la regularidad. Ha llegado a las finales de Barcelona, Roland Garros y Bastad (cayó en todas ante españoles: Verdasco, Nadal y Almagro, respectivamente) y a las semifinales de Valencia, Indian Wells y Miami. Es un jugador todoterreno, que ha demostrado adaptarse bien a todas las superficies. Su tremendo final de temporada, con los cuartos en el US Open y Shanghai, las semis de Valencia y el título en París le han aupado por encima de Murray al 4 puesto del mundo.

Pero no es sólo el frío resultado el que nos sitúa a Soderling como favorito, sino las sensaciones. A pesar de que no es, precisamente, un jovenzuelo, Soderling ha aparecido relativamente hace poco entre los primeros puestos de la clasificación. Era el típico jugador que todos vemos con grandísimas posibilidades, pero que no acaban de despuntar. Ahora sí que lo ha hecho. En estos dos últimos años ha demostrado que puede triunfar en torneos grandes, llegar a finales de Grand Slam y vencer a los mejores. Su juego es sólido, regular y potente. Tiene golpes fuertes pero no exento de clase, con un buen saque y unos golpes de fondo seguros y profundos. En definitiva, un jugador completo que obtiene grandes resultados en tierra pero que se ha adapta a otras superficies a la perfección, y que llega a Londres con la etiqueta de campeón del último Masters 1000 de la temporada, el de París. Buena carta de presentación. Dicen que el campeón en París no suele reeditar su triunfo en el Master, que llega cansado y que es difícil ser regular tantas semanas seguidas. Soderling quiere romper este dogma. Con posibilidades, desde luego, cuenta.


Hasta aquí esta segunda parte de los protagonistas de Londres. Esta tarde o mañana por la mañana subiré la tercera parte, que incluirá a Andy Murray y a Tomas Berdych.