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lunes, 5 de marzo de 2012

F - Power


Federer se impuso a Murray
en Dubai
El tenis nos ha dejado esta semana la recuperación de dos grandes jugadores. Se trata de las mejores 'efes' del circuito: Federer y Ferrer. 

En el caso del primero, el triunfo, no por acostumbrado, es menos meritorio. Batallando desde hace tres años las voces de aquellos que le consideran retirado, el suizo obtuvo una victoria absoluta. Dubai es 'sólo' un ATP 500, es cierto, pero eso no resta importancia al logro de Roger. Si no le basta con tener 4 Laureus y con su palmarés tenístico, este fin de semana conquistó su título número 72. ¡72!

viernes, 27 de enero de 2012

El Cagómetro se dispara


Rafael Nadal jugará el final del Australian Open frente a Novak Djokovic. Bien. Era lo esperado. Si hubiéramos tenido que apostar en una de esas celebérrimas páginas Web, nos lo habríamos jugado todos a esa final. Federer y Murray eran las alternativas, pero con la boca pequeña. Dentro de este Fantastic Four, sólo amenazado de lejos y tenumente, como un susurro, por David Ferrer, existe también una jerarquía. Desde principio del año pasado, el liderazgo de Nole es indiscutible. Rafa Nadal, nuestro héroe de novela de caballerías, es su escudero. Como tal, cuando juega frente a él, en los últimos tiempos, tiende a bajar la cabeza y limitarse a capitular ante un rival superior.

viernes, 17 de junio de 2011

¿Cómo llegan los favoritos a Wimbledon?



Tal vez en otras circunstancias, los jugadores con más probabilidades de ganar dentro de algo más de dos semanas fueran muchos. Podríamos incluir a Roddick, que es un experto en esta superficie. O a Murray, que viene pletórico después de imponerse en Queen's ante su público por segunda vez. Incluso podríamos jugárnosla a una sorpresa como la del año pasado de Berdych. Ahí la lista de candidatos es amplia: Soderling, Del Potro, Ferrer... incluso Mohammed Ali (léase Tsonga), que ha realizado también un buen torneo en Queen's y parece estar en buena forma. Tal vez.

¿Quién ganará la ansiada copa este año? 

jueves, 16 de junio de 2011

Silence please. This is Wimbledon



Llega el torneo más peculiar del año. El de los tenistas vestidos de blanco. El de las fresas con nata. El de los postes de la red marrones y clásicos. El de la hierba. El de la aristocracia británica. Es el torneo que todos quieren ganar, el que respira historia y tradición por los cuatro costados. Es Wimbledon, y aquí se juega tenis de etiqueta.

miércoles, 15 de junio de 2011

Leyendas para siempre




El deporte es básicamente, competitividad. El objetivo es ganar, vencer, superar al otro. Jugar bien, arrastrar masas, ganar dinero, encandilar, marcar época… todo eso, al final, son complementos. Extras. El objetivo último, el principio del deporte es ganar. Para mí, las rivalidades, a lo largo de la historia, son lo que han alimentado este espíritu. El Barça y el Madrid, los Celtics y los Lakers, River y Boca, Pelé y Maradona, Senna y Prost, Mohammed Ali y Joe Frazier, Borg y McEnroe…

martes, 18 de enero de 2011

Good Bye, Lapentti



15 años de recorrer las pistas de medio mundo dan para mucho. Para muchísimo. Ese es el tiempo que el ecuatoriano Nicolás Lapentti ha estado jugando al tenis al más alto nivel. Un hecho, cuanto menos, digno de elogio.

Nicolás Lapentti se retira

Nicolás Lapentti es el número 448 del ránking ATP. Es una marca que no da pistas sobre su gran trayectoria como profesional, tanto en individuales como en dobles. Nicolás Lapentti llegó a ser el número 6 del mundo. Además, consiguió que Ecuador estuviera en el Grupo Mundial de la Copa Davis tras conseguir los ascensos en 2000 y 2009. En su haber, cuenta con 5 títulos individuales: Bogotá 2005, Lyon e Indianápolis 1999, Kitzbuhel 2001 y St. Polten 2002. Sin embargo, a este ídolo ecuatoriano le ha engullido, como a tantos otros, el terrible calendario al que se ven sometidos los tenistas para poder mantenerse en la élite. Obligado durante dos años a jugar con dolor en la rodilla izquierda (algo inaguantable para cualquier deportista, más aún para un tenista, cuyos desplazamientos laterales son continuos) ha decidido dejarlo. La decisión duele, dicen que se despidió entre lágrimas en su Guayaquil natal, pero es acertada. El tenis es un deporte precioso, pero exigente. Si pierdes la capacidad de disfrutar en la pista, de pasarlo bien, de jugar y competir, estás perdido. Y como muestra, un botón: Rafa Nadal en 2009. Jugó con dolor en sus rodillas (os dejo un vídeo abajo en el que se aprecia clarísimamente como varía sus apoyos en un partido de RG 2009 contra el mismo rival que tuvo ayer, Marcos Daniel) y se hundió en juego y moral. ¿Por qué? Porque el tenis es un amante caprichoso. O le prestas toda tu atención y tu energía o estás perdido. Saltas a la pista con la impresión de sentirte sólo ante el enemigo. No te puedes escudar (casi nunca) en el árbitro, en los compañeros, no puedes parar al rival con contacto físico... sólo eres tú, y tu raqueta, contra el rival. Le miras a los ojos y sabes que no hay nada más entre ambos que tu talento, tu ambición, tu físico y tu mentalidad. 
Y si todo eso se ve mermado por un lastre como el dolor, que mengua esas cuatro características, tus posibilidades de salir airoso son mínimas.
Por eso, aunque duela, Lapentti ha hecho lo correcto. 15 años en el circuito son muy largos y le ha dado, seguro, tiempo para todo: para reír y para llorar, para ganar y para perder, pero sobre todo para hacer más grande este deporte. Ahora le toca afrontar toda la vida que le queda por delante."A partir de ahora me dedicaré a trabajar en varios proyectos que tienen que ver con el futuro del tenis de mi país". Suerte, Nicolás.






  • Mejor ranking ATP singles: 6  (Abril 17, 2000)
  • Mejor ranking ATP dobles: 32  (Mayo 10, 1999)
  • Títulos singles: 10  (5 ATP, 5 Challengers)
  • Títulos dobles: 6   (3 ATP, 3 Challengers)

Nadal juega con dolor en sus rodillas ante Marcos Daniel. Se puede observar cómo duda a la hora de desplazarse y de apoyar los pies, y eso le hace bajar el rendimiento, algo parecido a lo que le ha sucedido a Lapentti:





Este es uno de los últimos partidos que disputó Lapentti como profesional, a principios del año pasado, frente a Roger Federer en el Sony Ericsson Open de Miami. Federer ganó por 6-3 y 6-3. Lapentti era el número 102 del mundo y ya jugaba con dolor crónico en su rodilla:




Una última curiosidad: el sitio web oficial de Lapentti ha sido suspendido tras su retirada. 


Por cierto, no creáis que hemos dejado de lado el pádel. Mañana está prevista la publicación del calendario oficial del Pádel Pro Tour. Seguiremos este acontecimiento con la máxima atención. ¡Un saludo!

domingo, 16 de enero de 2011

Los históricos del Australian Open

  


Roy Emerson

El Abierto de Australia está a punto de hacerse centenario. Tiene 98 años a sus espaldas. Tantos trofeos están repartidos entre inmensos jugadores, sorpresas increíbles o tremendas rachas. El Open de Australia ha sido menospreciado en algunas épocas de la historia, pero no ha perdido nunca la capacidad de encumbrar jugadores a lo largo de su dilatada leyenda.


Rod Laver

Desde que fuera creado, allá por el año 1905, con el nombre de 'Campeonatos de Australia', muchos grandes jugadores de tenis de la historia se han impuesto en las pistas de Kooyong y Melbourne (en 1988 decidieron modificar el decadente rumbo del torneo modificando la hierba por el cemento y llevándolo al Melbourne Park). No nos extenderemos mucho porque lo que nos ocupa en este post es hablar un poco de los más míticos campeones que han vencido en estas pistas.

Mats WilanderLos primeros años estuvieron marcados por el dominio local de hombres como Anthony Wilding o Rodney Heath, Pat O'Hara Wood o James Woods. A partir de 1927 pasó a de la denominación de 'Campeonato de Australasia' a 'Campeonato de Australia', pero el dominio local siguió siendo igual de fuerte. Los nombres propios de esta época son Jack Crawford, Adrian Quist o Ashley Cooper. Ya en la década de los 60 comenzamos a hablar de dos personajes que marcaron época: Rod Laver, que a la postre ha dado nombre a la pista central del complejo de Melbourne Park, se hizo con dos entorchados. Por su parte, el también australiano Roy Emerson batió todos los récords: 6 trofeos y una final (perdida ante Rod Laver) entre 1961 y 1967, La única presencia española la encontramos en la final de 1968, el último año de la era antigua del tenis, cuando Juan Gisbert, padre, perdió ante el 'aussie' William Bowrey. 


Guillermo Vilas, WillyCon la entrada en vigor de la nueva etapa, la Era Open, se destacan varios factores. Por ejemplo, que Ken Rosewall, que no había ganado desde 1953 y 1955, se alzó con dos triunfos más. También Rod Laver figura entre aquellos que ganaron el torneo en la era Amateur y en la Open (de hecho, en 1969 consiguió el Grand Slam). La nacionalidad del ganador se diversifica: entran en escena distintos jugadores, como los estadounidenses Arthur Ashe (1970) y Jimmy Connors (1974) o el argentino Guillermo Vilas (1978 y 1979), entre otros. Es curioso el dominio en la década de los 80 de los suecos. Indudablemente, hay que hablar en este caso de Mats Wilander, el único jugador que fue capaz de ganar tanto en superficie de cemento como sobre hierba, pero no podemos olvidarnos, por supuesto, de Stefan Edberg. Entre ambos monopolizaron los títulos y se los llevaron hacia los países escandinavos entre 1983 y 1988. Dejando en la cuneta, indistintamente, a Pat Cash, Kevin Curren e Ivan Lendl. 

Andre AgassiPete Sampras
Fue el checo quien pudo tomarse la revancha poco después, ya que en 1989 y 1990 se alzó brilantemente con el título pasando por encima de Miloslav Mečíř y del propio Stefan Edberg. En los 90, el premio se diversifica mucho y varios tenistas se distribuyen los honores: Boris Becker (1991), Jim Courier (1992 y 93), Pete Sampras (1994 y 97), Andre Agassi, quien se quedó a dos del récord de Emerson (1995, 2000, 2001 y 2003), Petr Kodra (1998) y Yevgeny Kafelnikov (1999). Como hemos visto, el principio de la década que finalizó hace sólo unos días tuvo como claro dominador al inconfundible Andre Agassi.  El sueco Thomas Johansson (2002) se coló entre sus títulos, pero no fue hasta 2004 cuando surgió la nueva figura, el otro dominador de la década. El primer suizo que ganaba el torneo: Roger Federer, cómo no. El helvético se ha ganado los máximos aplausos de la Rod Laver Arena hasta en 4 ocasiones: 2004, 2006, 2007 y el pasado año 2010, cuando venció en la final al británico Andy Murray. El único capaz de pararle fue, en un principio, el ruso Marat Safin en 2005. Después, fue Novak Djokovic el que desafió su dominio al vender en la final de 2008 al francés Tsonga. Finalmente, los españoles obtuvimos nuestro premio, y en 2009 el español Rafael Nadal se convirtió en el primer jugador patrio en ganar allí. Lo hizo sobre Roger Federer, en la última de sus legendarias batallas, que acabó, como todos sabemos, con el de Basilea llorando sobre la pista. Sin embargo, el año pasado Roger Federer se alzó sobre todos los demás, cerrando las bocas de aquellos que lo veían apagado y acabado. La técnica del suizo pudo con todo, igualando el registro de hombres como Agassi o Ken Rosewall

Roger Federer

Ahora, Rafa Nadal quiere entrar en el selecto grupo de los que repiten, Los más importantes (tres o más títulos) de entre ellos son grandes jugadores como el propio Federer (4), Agassi (4), Mats Wilander (3), Rod Laver (3), James Anderson (3), Adrian Quist (3), Ken Rosewall (4), Jack Crawford (4) y, por supuesto, Roy Emerson (6). De esta forma, al contar con dos coronas, el balear igualaría a otras leyendas del deporte de la raqueta, como Boris Becker.

Rafael Nadal

Por su lado, Roger Federer busca destacarse en ese grupo de jugadores con 4 títulos y acercarse al título de Roy Emerson, que tiene entre ceja y ceja. 


Rod Laver Arena

Las raquetas están encordadas. Las bolas, a punto para abrirse. La red está tensada y los asientos limpios. Siéntese y disfruten. En Australia se respira calidad, se respira historia y se respira competición. Se respira tenis. Y 128 jugadores quieren entrar en su Historia.

Anthony Tony Wilding


viernes, 14 de enero de 2011

¿Cómo llegan los favoritos a Australia?


Nadal Federer Australia Australian open 2009

Es un decir, porque muchos ya están en Australia, jugando en Sidney o en Auckland, Nueva Zelanda. Pero vamos a plantearnos cómo llegan a las antípodas los jugadores que, a priori, optan a alzarse con el primer Grand Slam de la temporada.

Rafael Nadal australian open australia grand slam


Número 1 del ránking ATP. Con eso debería quedar todo dicho, pero Rafa es tan grande que supera semejante descripción. El de Manacor llega a Australia con la vitola de mejor jugador del mundo, sin la necesidad de alzarse con el título para demostrar nada. 2010 le cogió con la ansiedad de vencer tras 9 meses de sequía y sus caídas en Wimbledon y Roland Garros. En 2011, la historia cambia. Rafa ha entrado en la leyenda tras la mejor temporada de su historia. Ha ganado los 4 grandes y está asentado en la clasificación mundial. Nadie pone en duda su reinado y cada torneo es una oportunidad, no una necesidad. Ahora bien, que Nadal no tenga la necesidad de ganar, no quiere decir que no lo ambicione. Puede ganar los cuatro grandes consecutivamente, aunque no sea en un año natural. Ha bajado un poco el nivel de su servicio, que asombró al mundo en el US Open, en este inicio de temporada. En Doha, no pasó de semifinales. Quiere demostrar que su paréntesis en París-Bércy todavía se nota en sus rodillas. Y sin embargo, para él, en Australia comienza la temporada. El año pasado, triunfó sobre la arcilla francesa, la hierba londinense y el DecoTurf neoyorquino. Ahora quiere, por supuesto, comenzar el año ganando sobre el Plexicushion


roger federer grand slam austrlia australian open

Desde el comienzo de la gira americana, lleva una espectacular marca de 40-4. Aquel Federer dubitativo, cuesta abajo y con un revés vulnerable ha muerto. Paul Annacone ha revivido la bestia, el bicho, que diría Manolo Lama, flamante nuevo locutor de la Cope. Le ha renovado la técnica, el desplazamiento por la pista y, sobre todo, le ha insuflado nuevas ganas de jugar, nuevos motivos por los que esforzarse. Federer es, técnicamente, uno de los mejores jugadores de la historia del tenis. Si tiene la cabeza bien amueblada y las ganas suficientes, es el mayor rival de Nadal para este torneo y para todos. La leyenda de sus enfrentamientos está ávida de una nueva reedición. Lo del Máster sólo fue un aperitivo, porque hace demasiado tiempo (va a hacer dos temporadas) que no vemos una final de Grand Slam entre ambos. Todos tenemos en la retina la final en la que Rafa hizo llorar a Roger. Y queremos más. Ahora, Federer es mucho más agresivo, más directo. Realizó un final de temporada perfecto y ha comenzado igual que terminó: ganando. Roger defiende el título del año pasado, la única final de GS a la que llegó y su único título grande junto al Máster. Y quiere revalidar su corona. 


Novak Djockovic Davis Cup grand slam australia australian open

El serbio protagonizó un gran final de temporada, que no repercutió en el ránking. Fue el gran artífice del triunfo de su país en la Copa Davis, llevando al equipo en volandas hacia su primer entorchado. Es un acicate para Nadal y para todos sobre cemento. Agresivo, rápido, plano, duro... su estilo es perfecto para superficies como la australiana. Hace tiempo que no saborea las mieles del éxito en una competición individual y quiere cambiar ese hecho. Le tiene ganado el head-to-head en cemento a Nadal y, además, llega con confianza tras recibir el apoyo de todo su país en la Copa Davis. 'Nole' siempre es peligroso, pero más cuando los rivales pueden estar fuera de ritmo y sobre una superficie como el cemento. Es el tercer jugador en liza.


Andy Murray grand slam austrlia australian open

74 años. Eso es lo que lleva un británico sin alzar un 'Major'. Nadal y Federer le arrebataron 'sus' trofeos. En las islas están ansiosos por ver a un jugador patrio triunfar tras tantos años. Y han depositado todas sus esperanzas en este escocés, toda una celebridad en Gran Bretaña. Si Nadal es la imagen de la tranquilidad y la ambición, Murray es el de la necesidad, el de la ansiedad. Es el número cuatro o cinco del mundo (actualmente el 5, pero se viene alternando en cortos períodos de tiempo con Soderling), pero carece del gran resultado que provoca que el tenista entre en la historia. Puede que Murray lo que necesite es alejarse de la presión anglosajona, y para eso Australia le viene como anillo al dedo. Acusado de un tenis ultradefensivo, busca reivindicarse y levantar su primer Grand Slam.


Robin Soderling grand slam australia australian open

Flamante (de nuevo) número cuatro del mundo. Reafirmado en su seguridad y su fuerza mental tras sus triunfos en París-Bércy y, hace nada, en Brisbane sobre Roddick. Es el aspirante, el quinto elemento, el jugador que busca internarse definitivamente en la terna de los 'Fantastic Four'. Es la temporada, o ha de serlo, de su consolidación. Y la ha comenzado ganando, lo que da mucha confianza. El sueco tiene una maza por brazo derecho, que machaca a sus rivales, especialmente en una superficie como el cemento. Además, su primer triunfo en este suelo y al aire libre le ha dado confianza. Ha demostrado que en las grandes citas se crece, que los Grand Slams y los Masters son su territorio. Y ahora comienza el primero del año como cuarto favorito...



Mañana, los candidatos a derrocar a estos favoritos.


domingo, 9 de enero de 2011

Ecos de la semana: Suiza al poder

Suiza Switzerland bandera

Federer venció en Doha y esta misma mañana Wawrinka ha vencido en Chennai. Suiza se ha llevado dos de los tres entorchados de la semana. El otro, el de Brisbane, ha sido para el sueco Robin Soderling, que recupera así el cuarto escalafón del ranking ATP en detrimento del británico Andy Murray.

No pudo ser. Rafa Nadal cayó en las SF del torneo de Doha ante su verdugo del año pasado, Nikoláy Davydenko. El ruso ha comenzado el curso con fuerza, ya totalmente recuperado de todas sus dolencias, y quiere avanzar en la clasificación, en la que se ha visto relegado hasta un (para él) indigno vigésimo segundo puesto. Sin embargo, el ruso no pudo en la final con el martillo. Con la maza suiza. Ha comenzado la temporada igual que terminó la anterior: ganando. Es lo que mejor se le da, lo que mejor sabe hacer. Y quiere volver a ser el número uno del mundo. De momento, al primer envite serio de la temporada, el Australian Open que comienza el 18 de enero, llega en plena forma, con el primer título de la temporada bajo el brazo y, además con un juego que, a sus 30 años, sigue siendo excelso. De hecho, se deshizo del ruso en tan solo 69 minutos por 6-3 y 6-4.

Roger Federer Doha
El torneo de Brisbane también fue para uno de los favoritos, para el primer favorito, de hecho: el sueco Robin Soderling. El sueco se impuso al estadounidense Andy Roddick en dos sets, por 6-3 y 7-5, merced a un juego muy sólido y a un buen servicio contra los que poco pudo hacer el estadounidense, que basó todo su juego en la agresividad y el saque. Además de colocar su tarjeta de visita encima de la mesa de posibles ganadores del Australian Open, Soderling ha demostrado que se ha recuperado de su mala actuación en el Masters de Londres y ha recuperado, sólo mes y medio después de perderlo, el puesto 4 del ránking ATP.


Soderling Brisbane ATP

Finalmente, Stanislas Wawrinka, número 21 del mundo, se ha impuesto esta misma mañana en el torneo de Chennai, sacándose la espinita clavada desde el año pasado. Ha vencido al belga Xavier Malisse por un resultado relativamente ajustado: 7-5, 4-6 y 6-1. A pesar de tener que ir al tercer set y de sólo conseguir hacer dos puntos al resto en el segundo set, el tercero ha sido un auténtico paseo para el suizo (sólo ha perdido un punto al servicio), y ha conseguido alzarse con la victoria.
Por cierto, tras la victoria Stanislas Wawrinka ha subido estas fotos a su Twitter, la segunda de ellas, cuanto menos curiosa:


Wawrinka tennis tenis Chennai

Homer Simpson Chennai Wawrinka
Lo que también es cierto es que Suiza ha triunfado en esta primera semana de competición del curso tenístico, con dos entorchados de tres posibles. Los españoles, por otra parte, no llegaron a ninguna de estas finales. Sin embargo, eso no quiere decir mucho, ya que algunos sólo conciben estos torneos como preparación para el primer Grand Slam de la temporada, el Australian Open que comienza la próxima semana. Los tenistas se preparan para esta primera gran prueba. El olor a tenis y a competición vuelve. Las raquetas están en todo lo alto.

jueves, 23 de diciembre de 2010

¿Qué fue de Juanito?

Joan Balcells
9 de diciembre del año 2000. España empata a 1 contra Australia en la finalísima de la Copa Davis en el Palau Sant Jordi de Barcelona. En pista, formando el dobles australiano, el número 1 y el número 3 del mundo de la disciplina, Woodforde y Stolle. Entre el clamor del público saltan los españoles: Álex Corretja y ¿Joan Balcells? La mayoría de los que estaban viendo la televisión no sabía quién era. El les contesta ganando el partido y encarrilando la consecución de la primera Copa Davis de la historia del tenis español. Había estado a punto de retirarse, lastrado por las lesiones y una derecha que no acababa de funcionar. Sin embargo, su fuerza de voluntad, sus amigos, su servicio y, sobre todo, su entrenador, el gran Pato Álvarez, le empujaron a seguir hacia delante, a seguir trabajando, a darlo todo por el tenis. Y, poco después, tocaba el cielo con la punta de los dedos.


De Joan Balcells se puede decir que supo estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado. De hecho, llegó al equipo de la Davis casi de rebote. En 1999 estaba clasificado sobre el número 300 del mundo. En el Gran Prix de Mallorca superó la ronda previa y en primera ronda venció, ni más ni menos, a Carlos Moyá. Sin embargo, en segunda ronda perdió con el también español Julián Alonso, un grandísimo sacador. Precisamente con él estaba inscrito en el dobles. Un dobles con el que consiguieron llegar a semifinales del mismo torneo. Después de esa magnífica actuación, su compañero llamó a Manolo Santana, capitán del equipo español que tenía que jugarse la permanencia en el Grupo Mundial frente a Nueva Zelanda. Santana ni siquiera conocía a Joan Balcells, pero le convocó.En la Federación no conocían ni su nombre, y se equivocaron (Corretja le sigue llamando Balsi por ello). Acudió como quinto jugador, pero tras los entrenamientos Fernando Vicente reconoció que Juanito estaba más preparado que el para ganar el dobles. Y así fue. Después de eso, vinieron las rondas contra Italia y Estados Unidos, en las que el dobles resultó clave, con Corretja y Balcells como baluartes. A pesar de perder frente a Rusia en semifinales, ofrecieron una actuación espectacular en la final, llevados en volandas por la afición, y se impusieron al número 1 y 3 mundiales de la disciplina. El nombre de Joan Balcells entró en la Historia.

A partir de entonces fue conocido como el tenista de las enormes patillas. Unas patillas que llevaba en recuerdo del bandolero catalán Serrallonga ("Son como las del bandolero catalán Serrallonga pero acabó en la picota y espero no seguir su misma trayectoria profesional.....")Pero, ¿qué ha sido de él?

Joan Balcells (Barcelona, 20 de junio de 1975) se retiró del tenis en 2004, cuando el 'efecto Davis' ya hacía tiempo que había pasado. Las lesiones y la falta de confianza en su golpe de derecha lastraron los años finales de una carrera de 8 años marcada por un gran momento: la consecución de la Copa Davis del año 2000. Al margen de esto, sus números son los de un tenista bueno, pero nada fuera de lo normal. Un solo título: Bucarest, dos meses antes de hacerse con la Copa Davis y la final de Scottsdale que perdió ante Andre Agassi en 2002 (6-2 y 7-6(2)). A lo largo de su carrera ganó 815.000 dólares, alcanzó el puesto 57 en el ranking ATP de individuales y el 65 en dobles. Además, como anécdota, cabe destacar que fue el primer español en lograr derrotar a un jovencísimo (17 años) Roger Federer, en 1999 por 7-6 y 6-3, aunque en un torneo challenger.

En la actualidad forma parte del equipo de profesores de la prestigiosa academia barcelonesa Sánchez Vicario-Casal.

Asegura no arrepentirse de nada en su carrera. Es feliz entrenando promesas que pudieran ser futuras estrellas, no echa de menos el tenis ni el ajetreo de los circuitos y su tiempo es absorbido por su hija Claudia. En definitiva, lleva una vida de lo más sencilla, como cualquier persona. Los egos no se le han subido a la cabeza ni vive de un pasado con un momento glorioso. Pero la cuestión es que lo tiene. Que hubo un día, un partido, un instante en el que toda España gritó, jaleó y animó utilizando el nombre de Juanito, aquel tenista de enormes patillas. Aquel tenista que nos permitió alzar la primera ensaladera de nuestro tenis.

Equipo español que conquistó la Copa Davis del año 2000

viernes, 3 de diciembre de 2010

El Retorno del Rey




Perdón por mi acusada ausencia durante estos días. Un proceso febril me ha tenido postergado en la cama y con pocas ganas (osea ninguna) de ponerme a mirar la pantallita de un ordenador. Como ya me encuentro mejor, voy a hacer un análisis de la final de la Copa Masters finalizada el domingo pasado. Puede que sea un poco tarde para ello, pero chico, me he dicho: ¡mejor tarde que nunca!

Creíamos en él porque lleva tantos años ganando que ya se le nombra como favorito por inercia propia. Sin embargo, todos pensábamos que Nadal le tenía tomada la memoria y que estaba en la cuesta abajo.
Su juega era errático. Estaba desmotivado. Su revés ya no era el mismo. Sólo aguantaba dos sets a máximo rendimiento.
El Rey, Perfect Federer, cogió todos esos trabajados argumentos esgrimidos, los arrugó y los lanzó a la papelera con desidia. Con autoridad. Con genialidad.
Annacone ha hecho bien su trabajo. Roger ha vuelto. El gran Roger, ese que se paseaba por las pistas de medio mundo mirando a los demás desde su pedestal de imbatibilidad. Ese es el tenista que todos conocíamos y que, ahora, ha vuelto. Ese jugador que parece que pasa del partido, que no corre casi pero que, cuando le están machacando, suelta un revés a una mano que envía un misil cruzado y acaba con el punto como diciendo 'ya basta, no me apetece correr más'. Es el díscolo. El Zidane del tenis. El talento puro. Y ha vuelto.
Avanzó por sus rondas sin mirar nada más que su propio ombligo. Daba igual quién fuera el oponente porque el resultado era el mismo: una victoria fácil y sin paliativos. Ferrer, Soderling, Murray y Djokovic, jugadores que sólo con nombrarlos asustan. Para Federer, simples parones en su camino hacia la final. En ella, Rafa Nadal. El único jugador que puede hacer que Roger levante la cabeza de su ombligo y mire al rival a la cara. Le trata como igual y no es para menos: consiguió hacerle un set. Parece poco, pero a este Roger hacerle un set es un milagro.




Sin embargo, el suizo no estaba para bromas. Terminó el partido por la vía rápida, agarró su título con avidez y miró a Rafa como diciendo: éste es mío, no me lo vas a quitar. Está harto de que le quiten su aura de leyenda. Sabe que sin el español él, sin esfuerzo apenas, sería una leyenda viva aclamada allá por donde pasase. Y esta era su venganza.
Roger ha vuelto y Nadal no se ha ido. Nos esperan años de gran rivalidad que disfrutar. Eso pensamos todos cuando vimos el vendaval Federer del domingo. El pensó: 'por fin me he quitado este peso de encima'. Pero le cayó otro peso mucho mayor. Uno mucho más pesado. Cuando se adelantó a dar la mano a su derrotado amigo vio el desafío pintado en sus ojos. Desde que aquella maldita bola rozó la línea y Federer alzó los brazos, Nadal ya estaba pensando en una sola cosa: Open de Australia 2011. Esa es la diferencia entre ambos. Nadal no lloraba. Su postura erguida significaba tensión, su ceño fruncido indicaba decisión. Mientras le entregaban los premios al segundo mejor maestro del circuito, un sueño para cualquiera, el movía los pies inquietos. QUería irse a la pista a trabajar sus errores, a subsanarlos y a volver para ganar. Federer tiembla, incluso en la victoria. No va a haber un minuto en el que Rafa no piense en vencerle en el próximo Grand Slam, en arrebatarle su recién recuperado cetro.
Y, allí, de pie en medio del O2 Arena de Londres, yo me fijé en sus ojos. Estaban muy lejos de Londres, en una pista de entrenamiento. Estaban pensando en salir de allí. Estaban pensando en luchar. Sus ojos indicaban horas y horas de deleite para nosotros, los afortunados testigos de la batalla de estos dos seres excepcionales.



domingo, 21 de noviembre de 2010

Fin de la primera jornada


Terminó la primera jornada de las Barclays ATP World Tour Finals. Pocas sorpresas.

Murray, llevado en volandas por su público, con un tenis directo y vistoso, pudo imponerse sin mayores dificultades a un mermado Robin Soderling, que acusó los nervios del debut y perdió en un rápido 6-2 y 6-4, en tan sólo 80 minutos de juego.

Por su parte, Federer saltó al O2 Arena dispuesto a finiquitar por la vía rápida a David Ferrer. El de Jávea fue una sombre de sí mismo durante el primer set, lo que es especialmente dañino para sus opciones de clasificación, mucho más que la derrota en sí (aquí cuentan los sets y los juegos ganados). Sin embargo, Federer no supo, por un lado, cerrar el partido en el segundo. Por el otro lado, 'Gladiator' por fin mostró en los instantes finales del partido la rabia y el juego que le deben permitir hacer algo de valor en este torneo. Hoy hemos visto dos jugadores distintos. Uno pasota y desesperado, otro rabioso y luchador. En caliente se precipitó e incluso llegó a romper la raqueta, pero eso no es del todo malo. Al menos demuestra que lucha por el partido. A Federer le costó sudor hacerse con el segundo set, y es lo que tiene que conseguir Ferrer en los dos partidos que le restan. Puede que haya perdido la primera batalla pero, al menos, el segundo set le ha hecho vislumbrar el camino para ganar la guerra.




La mayor lectura de este partido y de esta primera ronda es que, si mantiene el nivel mostrado en el primer set, Federer da auténtico miedo. Sin embargo, en el segundo set ha vuelto a ser ese jugador errático, gris, frío y desconcentrado que cree tener el partido en sus manos. Le ha costado cerrar el partido y ese ha sido el factor que ha permitido a Ferrer estar a punto de hacerse con la segunda manga (podría haberlo hecho de haber estado un poco más centrado).

Esta primera jornada, la del Grupo A, nos ha dejado con ganas de más. Con ganas de ver si Roddick, Nadal, 'Nole y Berdych pueden ofrecer algo más. Los dos últimos son una incógnita. De los dos primeros, es seguro saber que van a protagonizar uno de los mejores partidos del torneos. Señores, esto sólo acaba de empezar...

Y mi apuesta es para...


Hoy comienzan las finales de la ATP. Hoy se dirime el título de Maestro de la temporada 2010. Esta tarde comienza el camino hacia el último título importante de la temporada (del circuito ATP, claro). Después de analizar uno por uno a los contendientes, ahora ha llegado la hora de dar mi postura al respecto.

Arriesgarse a decir cuál de ellos va a ganar, cuál de los mejores 8 tenistas del mundo llega más en forma a esta cita, a cuál le beneficia más la pista dura, cuál está más motivado es una tarea casi imposible. Todos tienen un tenis excepcional, muestra de ello es su presencia en Londres pero, en mi opinión, entre los favoritos hay algunos más favoritos que otros.



Las apuestas no se deciden a dar dicho favoritismo a Nadal o a Federer, seguidos de Murray, que tiene una buena cuota por jugar en casa. Por detrás, cuesta ponerse de acuerdo en quién es más o menos candidato a alzarse con el triunfo. Sin embargo, suele coincidir que Berdych y Ferrer sean los que tienen la cuota más alta, es decir, a los que menos posibilidades les otorgan de conseguir la machada. 

Sin embargo, yo no estoy de acuerdo. Para mí, y posiblemente me equivoque porque tratar de predecir un partido de tenis es imposible, el menor favorito a ganar en Londres es Djokovic. No por su tenis, ni porque llegue en un momento malo de forma, sino porque él mismo ha declarado que la final de la Copa Davis que dentro de 15 días disputara en Serbia contra Francia tiene prioridad sobre la Copa de Maestros. Y un jugador que se enfrenta a un top-8 sin poner toda la carne en el asador tiene escasas posibilidades. 

Tampoco creo que Berdych sea un candidato real al título. Su envergadura, su saque y su agresividad pueden ser, desde luego, una posibilidad para vencer en Londres. Pero no creo que sea así. El juego de Berdych exige un estado de forma expcecional, una regularidad que dure una semana o más y, además, frente a jugadores atezados como Nadal o Ferrer, acostumbrados a este tipo de juego. No, no creo que Berdych sea un firme candidato al título.


Me siento inclinado a pensar que David Ferrer va a ser la sorpresa positiva del torneo, tal vez no ganando pero sí llevando a cabo un buen torneo. ¿Por qué? Bueno, tal vez me tiren un poco las ganas que tengo, pero también porque se que es un jugador que llega con las expectativas de haber hecho ya su trabajo, sin presión, a disfrutar del tenis. Porque sabe agarrarse a la pista y luchar y adaptarse al cemento y porque es el segundo jugador que más partidos ha ganado este año, empatado con Federer y sólo por detrás de Nadal.

Entre el resto de jugadores, la verdad es que está igualadísimo. Nadal y Federer siempre parten con un poco de ventaja. Tal vez Murray también, en esta ocasión, por jugar en casa y por tener el aliciente de recuperar el cuarto puesto en detrimento de Soderling, que también comparece en gran estado de forma. Y, por supuesto, Andy Roddick, un sacador nato, que se desenvuelve de maravilla sobre el cemento y que tiene el peso de la experiencia sumado a sus grandes cualidades técnicas.

Entonces, ¿con cuál me quedo? Difícil. Pero me voy a arriesgar. Consciente de que no será así y estaré deplorablemente equivocado, me la juego por Rafa Nadal. Rafa, al que esta superficie no le va. Rafa, que ha jugado, posiblemente, más partidos que nadie esta temporada. Que lo ha ganado casi todo. Que no tiene que demostrar nada. Y, precisamente por eso, va a salir a por todas en la pista. Me imagino a Nadal, en un sofá, mordiéndose las uñas mientras veía a sus rivales sumar puntos en París y estar ansioso por saltar a la pista de nuevo, una vez recuperado de sus molestias en el hombro. Y ese Nadal, descansado psicológica y físicamente, es terrible. Sólo le queda este título grande por ganar. Sería el primero en obtener US Open, Wimbledon, Roland Garros y, además, la Copa Masters en una sola temporada. Y dice que lo malo es que la bola bota poco. Como ha dicho esta mañana el gran @CharlyMoyá en Twitter, en ningún sitio bota menos que en Wimbledon, y miren quién ganó allí. Demasiados alicientes como para que este devora-títulos lo deje pasar. Por eso apuesto por Nadal, aunque sea el tópico y lo más fácil. 


Y, además, apuesto también porque Federer va a llegar a la final para enfrentarse con él. ¿Por qué? Tal vez porque llevan meses sin ofrecernos el mejor partido de tenis que puede verse en el mundo. Tal vez porque todos tenemos ganas de que sigan aumentando la leyenda de esta increíble rivalidad. Tal vez porque Roger no se conformará jamás con el segundo puesto y su calidad, su tenis y su talento le permiten llegar a la final de una Copa de Maestros sin despeinarse poco menos. Además, ha realizado un notable final de temporada.
Para las semis, es decir, mi apuesta por los jugadores que van a pasar de ronda es la siguiente: Andy Roddick en el grupo de Nadal y David Ferrer en el grupo de Federer. ¿Las ganas que tengo? Sí, tal vez. Pero es que en el grupo de Nadal, Djokovic se va a reservar para la Davis y a Berdych lo veo inferior a Roddick. Y en el grupo de Federer, Ferrer necesitará poco menos que un milagro para pasar, pero el de Jávea está más que acostumbrado a obrarlos. Y, qué cojones, se lo merece. 


Ahora esperar que al menos una de mis predicciones sea correcta (lo cual sería increíble). Sólo es la opinión de un maníaco del tenis. Seguramente, terriblemente equivocada. Pero bueno, ahí la dejo.
La cuestión es que esta tarde comienza uno de los torneos más apasionantes del año. Os dejo un magnífico gráfico de Marca.com al respecto. 
Sentémonos y disfrutemos de este último torneo antes de que termine la temporada, de los mejores 8 jugadores del mundo luchando por el último entorchado, de sus postreras reservas de tenis, con las que quieren (y esperemos que lo consigan), deslumbrarnos más que los focos del O2 de Londres.


jueves, 18 de noviembre de 2010

¿Cómo llegan los protagonistas a Londres? Parte I



Cuando queda poco, muy poco, para el comienzo del torneo final de la temporada del circuito ATP, me ha parecido adecuado hacer un pequeño recordatorio de la temporada que han realizado los candidatos a alzarse con este título de Maestro del tenis. Es un torneo diferente, en el que sólo puede participar los 8 mejores jugadores del año. Aquí no entran subjetividades, sólo la fría matemática, los puntos obtenidos y perdidos durante una larga temporada. ¿Cómo han conseguido clasificarse estos 8 tenistas para el torneo más exclusivo del mundo? ¿Qué torneos han ganado? ¿Cómo llegan a la recta final del año? He aquí un pequeño resumen a modo de respuesta para estas preguntas.


1. Rafael Nadal



Nuestro campeón, la mejor baza del tenis español para conseguir incluir un título más en nuestro ya de por sí extenso palmarés, es Rafael Nadal. Su carta de presentación es impresionante: número 1 del Ránking ATP mundial. Ganador del Grand Slam. Campeón de 3 de los 4 grandes de la temporada. Jugador que más Masters 1.000 ha ganado en toda la historia del tenis (18), superando en uno a su 'archienemigo' Roger Federer. Su temporada es casi perfecta. Comenzó el año renqueante de sus rodillas, a pesar de lo cual pudo llegar a la final de Doha (perdió con Davydenko) y a cuartos de final del Australian Open, donde su rodilla dijo basta ante Andy Murray.


En marzo no pudo imponerse a Ivan Ljubicic, número 20 del mundo, en las semifinales de Indians Wells. Tampoco pudo en Miami con Andy Roddick en la misma ronda. Parecía que no acababa de superar sus molestias ni de recuperar su juego. Pero, justo a tiempo, llegó la temporada de tierra. Las dudas se disiparon y Nadal sacó el rodillo al que nos tiene tan mal acostumbrados. Ganó el llamado Grand Slam de Tenis: Montecarlo, Roma, Madrid y Roland Garros. Nadie lo había hecho antes. Nadal había vuelto. 22-0 sobre la arcilla y el número uno del mundo. Preparó en Queens su comparecencia en Wimbledon, donde volvió a ganar, siendo el primer español en ganarlo dos veces. Espectacular. Se tomó un merecido descanso tras esto. Cuidó sus maltrechas rodillas con plasma en un tratamiento novedoso y eficaz. Y volvió para terminar la temporada dosificándose pero triunfando: ganando un ATP 500 (Tokio) y, sobre todo, ganando el US Open y coronándose como uno de los pocos jugadores que ostentan el Grand Slam en la historia del tenis (en activo, sólo él y Federer).


Se planta en Londres como número uno del mundo por primera vez. Este torneo no le va bien, en sus propias palabras, "por las alturas de la temporada en el que llega, por la entidad de los rivales y por disputarse en superficie rápida". Y, sin embargo, nadie duda de sus posibilidades de victoria. Rafael Nadal, el mejor tenista del mundo, llega descansado a Londres también por vez primera, tras haber faltado en París. Está preparado para ganar el título de Maestro que tanto se merece.


2. Roger Federer


Si alguien puede recibir el apodo de maestro del tenis, ese es Roger Federer. Actualmente, número dos del mundo, posiblemente el número uno de la historia. Sólo le ha podido bajar de ese escalafón nuestro Rafa. Domina todos los aspectos del juego: la táctica, la fortaleza mental y, sobre todo, la técnica. Sus golpes son excelsos, su talento, bárbaro. Es el tenis en estado puro. Todo un veterano de la Copa Masters (novena participación consecutiva). Dicho lo cual, también hay que destacar que el suizo no llega en su mejor momento. Esta temporada ha roto su racha de semifinales en Grand Slam, sus prontas derrotas en el Roland Garros o Wimbledon y la sensación que genera en el espectador cuando está en la cancha nos hacen pensar en un Federer en la cuesta abajo. Parece haber perdido no su tenis, que eso no lo perderá nunca, sino su confianza, su feelin', su carisma dentro de la pista. En mi opinión, es sólo un espejismo. A Roger le queda mucha sangre corriendo aún por las venas.


Quizás por eso acabó imponiéndose a todo esto. Contrató a un nuevo entrenador y se puso manos a la obra. Ha llevado a cabo una excepcional segunda parte de la temporada con finales o semifinales con bolas de partido, aunque parece que aún no tiene toda la confianza que debería (no gana un Tie Break desde Montecarlo). Pero eso son, en cierto modo, menudencias para Roger Federer.


Londres es su ciudad fetiche, aunque sólo sobre césped, y quiere cambiar eso. Él es un maestro, y no necesita demostrar nada, ni que nadie le diga nada. Lo ha demostrado hasta cuatro veces. Si lo consiguiera una quinta, igualaría los cinco entorchados de Ivan Lendl y Pete 'King of Swing' Sampras. Ahí es nada. Si la experiencia y el talento valen en el tenis, y yo creo que sí, Roger Federer es una apuesta casi segura.



Hasta aquí la Parte I de '¿Cómo llegan los protagonistas a Londres?' Mañana subiré la segunda parte, con mi opinión sobre Novak Djokovic y Robin Soderling, e intentaré colgar también la Parte III, en la que hablaré sobre Andy Murray y Tomas Berdych.